Con el inicio de la temporada de baño y las vacaciones, aumenta considerablemente la actividad física, incluidos el senderismo, las visitas turísticas, los festivales de verano y los deportes extremos. Sin embargo, con las altas temperaturas estivales, es esencial extremar las precauciones y ser consciente de los límites del cuerpo.
He aquí algunas recomendaciones:
- Elija su ropa adecuadamente: lleve un sombrero para el sol, favorezca los tejidos ligeros y livianos, opte por un calzado cómodo y evite llevar bolsas con un peso excesivo;
- Manténgase siempre hidratado, idealmente bebiendo agua antes, durante y después de la práctica deportiva;
- Protéjase del sol: evite las horas de mayor insolación (entre las 12 y las 16 horas), aplíquese crema solar con regularidad y busque lugares sombreados y bien ventilados para hacer ejercicio;
- Da preferencia a las superficies planas cuando camines por la arena para evitar lesiones musculares y articulares;
- Opte por duchas con agua más fría para ayudar a los músculos a recuperarse tras el esfuerzo físico.
Cuando las nuevas aventuras y experiencias presentan riesgos, es fundamental extremar las precauciones para evitar esguinces, tendinitis y pequeños desgarros musculares. En estos casos, recomendamos:
- Aplicar frío local para prevenir la inflamación y reducir el dolor;
- Cuando aplique hielo, no lo haga directamente sobre la piel para evitar quemaduras;
- Aplique un vendaje compresivo integral para proteger la zona de la lesión.
La fisioterapia juega un papel fundamental en el mantenimiento de la salud física y la prevención de lesiones, especialmente en periodos de mayor actividad deportiva como el verano. Es recomendable consultar con un Fisioterapeuta antes de iniciar actividades físicas intensas para desarrollar un plan personalizado de prevención y tratamiento, garantizando así disfrutar al máximo de la temporada estival de forma segura y saludable.