El Colegio de Fisioterapeutas lanza la campaña de sensibilización "Sostenibilidad en acción", que pone de relieve la contribución de la profesión a la mitigación del cambio climático y a la promoción de prácticas sanitarias sostenibles. La campaña hace hincapié en la importancia de integrar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en la práctica profesional y refuerza el papel de los fisioterapeutas en la respuesta a la crisis medioambiental.
World Physiotherapy ha publicado una Declaración Política que reconoce la interconexión entre el cambio climático y la salud, advirtiendo de los devastadores efectos del calentamiento global sobre las poblaciones. Según la organización, el sector sanitario es responsable de alrededor de 4,6% de las emisiones mundiales, por lo que urge adoptar medidas para reducir su huella medioambiental. Dado que la Fisioterapia está intrínsecamente vinculada a la promoción de la salud y el bienestar, puede y debe desempeñar un papel activo en esta transformación.
En este contexto, WP identifica varias estrategias mediante las cuales los fisioterapeutas pueden contribuir a un futuro más sostenible. Entre ellas, la adopción de prácticas clínicas con un menor impacto medioambiental, como la gestión consciente de los recursos utilizados y el fomento del transporte sostenible. Educar y sensibilizar a los usuarios sobre la influencia del medio ambiente en la salud, así como promover la funcionalidad y la adaptación a las condiciones impuestas por el cambio climático, también son prioridades.
La colaboración con otros profesionales sanitarios y organizaciones comunitarias para crear políticas de mitigación y adaptación medioambiental completa el conjunto de recomendaciones propuestas por el Grupo de Trabajo. Estas medidas contribuyen no sólo a la sostenibilidad del planeta, sino también a un acceso equitativo a la asistencia y a la resiliencia de los sistemas sanitarios frente a los nuevos retos.
El Colegio de Fisioterapeutas refuerza su compromiso con la adopción de prácticas medioambientales responsables, basadas en objetivos medibles y en pruebas científicas que contribuyan a reducir el impacto de los servicios sanitarios en el medio ambiente. La profesión tiene así un papel ineludible en la construcción de soluciones sostenibles que preserven la salud de las personas y del planeta.