El ictus sigue siendo la principal causa de muerte y discapacidad en Portugal, con unos 25.000 casos al año y tres ocurrencias cada hora. De ellos, al menos una persona muere y otra queda con secuelas, a menudo en edad laboral. En el Día Mundial del Ictus, que se celebra el 29 de octubre, el Colegio de Fisioterapeutas refuerza la importancia de la prevención, la rehabilitación y la creación de vías de atención estructuradas que garanticen un acceso equitativo a la fisioterapia en todas las fases de la enfermedad.
El ictus afecta principalmente a personas en edad laboral, por lo que requiere un enfoque integrado que comience por la prevención primaria. La fisioterapia desempeña un papel central en este ámbito, contribuyendo a la promoción de la actividad física, la evaluación de la aptitud funcional, la gestión de los factores de riesgo y la educación sanitaria a lo largo de todo el ciclo vital. El ejercicio físico regular, una dieta equilibrada, el control de la hipertensión y la diabetes, el abandono del tabaco y la reducción del consumo de alcohol pueden prevenir hasta 80% de los accidentes cerebrovasculares.
En la fase post-aguda, la intervención de los fisioterapeutas es crucial para recuperar la movilidad, la funcionalidad y la autonomía, reducir las complicaciones y mejorar la calidad de vida de los afectados. La rehabilitación debe ser precoz, intensiva y adaptada a las necesidades individuales, implicando también a familiares y cuidadores para garantizar una recuperación segura y sostenible.
La realidad actual, sin embargo, muestra que sólo 30% de los supervivientes de ictus en Portugal tienen acceso a cuidados intensivos de rehabilitación, y alrededor de 65% no reciben un seguimiento multiprofesional adecuado. Por lo tanto, el Colegio de Fisioterapeutas aboga por la implementación de una vía de atención clara y estructurada que permita el acceso directo y rápido a la fisioterapia y garantice la continuidad de la atención desde la hospitalización hasta la rehabilitación en la comunidad.
Reforzar los recursos humanos en fisioterapia, mejorar la coordinación entre niveles asistenciales y crear modelos innovadores como la “Vía Verde a la Fisioterapia” o el “Cheque Fisioterapeuta” son medidas fundamentales para salvar vidas, reducir la discapacidad y promover la recuperación funcional.
El Día Mundial del Ictus es una oportunidad para renovar nuestro compromiso con las políticas públicas que sitúan la prevención y la recuperación funcional en el centro de las prioridades sanitarias en Portugal. La fisioterapia es esencial en este camino - de la prevención a la rehabilitación - ayudando a transformar la supervivencia en calidad de vida.