Hoy, 9 de septiembre, se celebra el Día Mundial de la Mujer Embarazada, una fecha que rinde homenaje a la maternidad y subraya la importancia de garantizar una atención sanitaria de calidad durante el embarazo y el posparto.
La fisioterapia especializada en salud pélvica y de la mujer puede desempeñar un papel importante en este proceso, contribuyendo a mejorar la calidad de vida, prevenir complicaciones, favorecer la recuperación funcional y dar respuesta a las diferentes necesidades relacionadas con el ciclo perinatal.
Durante el embarazo, los fisioterapeutas pueden evaluar el estado físico de la mujer, prescribir ejercicios adecuados, orientar sobre estrategias para controlar y reducir el dolor, y ayudar en la preparación para las diferentes fases del embarazo y para el parto. En el posparto, la intervención puede contribuir a la recuperación física, al funcionamiento del suelo pélvico, a la reincorporación a las actividades cotidianas y a otras necesidades específicas de esta etapa.
La fisioterapia también puede contribuir a fomentar la autonomía, la alfabetización sanitaria y una participación más activa de la mujer en las decisiones relacionadas con su salud y su bienestar.